1 de mayo de 2009

Margaret Atwood, Surfacing.

"Maybe it was true, I leafed through all the men I had known to see whether or not I hated them. But then I realized it wasn´t the men I hated, it was the americans, the human beings, men and women both. They´d had turned against the gods, and it was time for me to choose sides. I wanted there to be a machine that could make them vanish, a button I could press that would evaporate them without disturbing anything else, the way there would be more room for the animals, they would be rescued."

C acaba de llegar de Canadá, ha pasado por aquí de camino a casa. 

Dice que las cataratas son un timo, porque la bruma no deja ver nada. Esto me parece gracioso. ¿Podría denunciarse algo así, como si las cataratas se escaquearan de forma voluntaria? Pienso en Supermán y pienso en el Supermán de Muchachada, mi parte favorita del programa. Y mi parte favorita de la peli, el jovencito mutante huyendo a la cueva de hielo para hablar con un canoso Marlon Brando que invariablamente le contesta: pues hijo, qué quieres, la vida es así, pura kriptonita. Bueno, no sé si mi parte favorita es esa o la de el principio, el bebé Supermán escuchando al Brando. de cualquier forma. C no parece muy impresionada. Aclaremos que es fanática de los espacios abiertos, los bosques tupidos, la nieve y todo eso: lana en cenefas, manoplas, renos. C y su relato del viaje me recuerda Surfacing, de Margaret Atwood. Leí ese libro como un ejercicio de clase en Turku. Lo abro y lo miro por encima, está lleno de subrayados y notas. La primera palabra del libro es un "I", el pronombre de la primera persona singular, y yo ahí puse una nota larguísima que se refiere a "Not named; symbolic of the fact she doesn´t know who she is. Representation of her own insec. about her identity". Jajajaja. Es un libro bueno para releer, que insiste mucho en simbolismos: una chica joven regresa con unos amigos a la isla donde se crió, al norte de Quebec, su padre ha desaparecido. Las memorias acuden a su mente y ella empieza a tener una revelación de quién es, primero de su identidad social como mujer, y luego como ser humano arrojado al mundo natural desde el punto de vista antropológico. Mundo urbano vs mundo natural, destrucción vs creación, anglófonos vs francófonos, Canadá vs Estados Unidos, inocencia vs conocimiento, hombre vs mujer. Y sobre todo, recuerdo el simbolismo del agua. La importancia del algo tan básico, enfrentado a género, edad, familia, estatus, empleo, etnia, nacionalidad. Ambigüedades, ambivalencia, ciertas cuestiones relativas a la identidad femenina, alusiones al recuerdo y el trauma.

Se lo presto a C, aún avergonzándome de las citas. 
Ella lo mete en la maleta y dice: "bueno, alargará un poco mi viaje".

Si queréis leerlo, he visto que Alianza Editorial lo tiene traducido.

3 comentarios:

jordim dijo...

He llegado aquí buscando "batallitas" de Breat Easton Ellis. buen blog, volveré.

txe dijo...

oiga, que también sabemos inglés! jajaja

Milagritos Takamori dijo...

Y el inencontrable Los diarios de Susanna Moodie? Nadie se acuerda ya de èl?

 
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